Recuerdos de una Época
Eduardo Villar
Rallies

RALLY DEL PEZ

Entre fiestas y tradiciones

El Rally del Pez se celebraba en junio, coincidiendo con las fiestas de San Bernabé, y debía su nombre a una antigua leyenda que cuenta que, en el año 1521, durante los 17 días de asedio que sufrió la ciudad por tropas francesas y navarras, los logroñeses resistieron alimentándose de peces que pescaban en el Ebro.

Tradiciones aparte, fue mi primer rally, pocos días después de mi primera subida a Clavijo. Era corto, un recorrido que se convertiría en clásico: Herrera, Peñacerrada-Lagrán y Bernedo, tres pruebas que se pasaban dos veces en un bucle más propio de un critérium.

Dentro del nerviosismo de unas primeras experiencias, me lo tomé con cierta calma, pensando más en adquirir precisamente eso, 'experiencia', que en obtener resultados brillantes, algo muy lejano para la potencia y escasa preparación del coche que condudía. No obstante, quedamos los séptimos, un puesto muy aceptable.

Mi copiloto, un chico (si me lee, que me mande un mail para incluir su nombre y que me perdone por no recordarlo) que trabajaba en un banco industrial situado en la Gran Vía, cumplió su cometido a la perfección y los dos disfrutamos de un día ya casi veraniego sin ningún contratiempo.

[1/3] Salida. Con los cronos, José Luis Pancorbo. Con la carpeta, Jaime Pina, presidente del Club.
[2/3] Prueba Bernedo-Cripán. Subiendo al León Dormido por su cara Norte.
[3/3] La difícil y exigente horquilla del puerto de La Herrera, con pendiantes que alcanzaban el 15% y, en ese punto concreto, posiblemente lo superaban.
Recortes de prensa